De a uno, como si se tratara de las famosas publicidades de venta telefónica, dieron su testimonio sobre el producto. Reconocieron que comenzaron a usar las famosas pulseras pensando que los ayudaría a encontrar equilibrio y a sacar provecho a su energía corporal. Pero al final reconocieron que hoy las utilizan por una cuestión de cábala.
El producto en cuestión es un boom a nivel mundial. Desde hace ya más de un año que deportistas profesionales, amateurs y público en general las porta durante todo el día. Según explican los fabricantes, ayudan a adquirir mayor rendimiento en flexibilidad, fuerza y equilibrio. Sin embargo, en los últimos tiempos esa teoría fue desmentida por especialistas (ver "Un producto que generó...").
En Atlético, Diego Erroz,Claudio Vargas y Martín Pautasso fueron los primeros que las usaron. "Los chicos empezaron a pedirme que se las compre por medio de un amigo de Buenos Aires. Fue como una especia de cadena y ahora casi todos la tienen. Están convencidos de que les hace muy bien, y además estamos con esta racha", comentó Pautasso.
Medio en broma, Omar Gallardo dio a conocer su punto de vista sobre la tendencia "decana". "Supuestamente sirve para alcanzar más equilibrio corporal, y nada más. Pero no sé, creo que Martín nos está chamuyando. Tiene que afilar más el lápiz porque el precio es bastante salado", comentó riéndose. Después de un breve suspiro, "El Indio" se puso serio y agregó: "la estamos usando casi todos. Si ayuda al equipo, bienvenidas sean". "En mi caso en particular, por los años que tengo encima, hasta puedo cargar una cruz con tal de que me ayude correr un poco más", ironizó.
Todo por la buena onda
Gastón Stang es otro de los que se sumó a la cábala. El blondo defensor reconoció que se siente más tranquilo desde que se la colocó. "Es creer o reventar. Quizás se una cuestión psicológica. Tendré que buscar en internet cuál es el secreto. Lo cierto es que la pulsera me hace muy bien en los entrenamientos y en los partidos. Eso sí, cuando estoy en casa con mi mujer y los chicos ni con un collar de pulseras encuentro paz", afirmó entre carcajadas.
Javier Páez, líder del grupo, coincidió con Stang. "La verdad es que no entiendo mucho cuáles son los beneficios. Comentan que aporta al equilibrio y otro montón de cosas. Pero la verdad es que ayuda a todos a estar bien anímicamente", sostuvo.
Leandro Becerra, por su parte, reconoció que fue el último que la compró, y que hasta el momento no pudo descubrir qué ventajas aporta su uso. "Cuando vi que casi todos los compañeros tenían la pulsera decidí comprármela -confesó-. Lo hice porque entiendo que puede ayudarnos a mantener la racha que nos llevó a la cima del torneo".
"Es un instrumento más para seguir atrayendo la buena onda -advirtió Becerra-. No lo voy a negar: no tengo ni la más mínima idea de cuáles son los efectos de la pulsera. Yo no sentí ninguna diferencia en el cuerpo".